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viernes, 28 de enero de 2011

Venus está muerta, yo la maté. Fue más sencillo de lo que pensé. Ni siquiera fue premeditado, fue como todo lo que a ella me unió siempre, un impulso que no pude controlar.
Durante el día estuve pensando en ella, como de costumbre, no noté ningún cambio ni en mi forma de pensarla ni en su forma de ser pensada, por la noche miré una película en un canal de cable, esto me despejó, "Deja vu", me gustan las historias que juegan con la manera de pensarnos en el tiempo los hombres y mujeres.
Luego comí un serenito y me acosté, tardé en quedarme dormido, sentía calor.
No puedo ser muy detallista, pero les juro que lo hice, la maté y les juro que fui yo.
Me encontraba sentado mirando el noticiero en un café con la torre Eiffel a mis espaldas. Mientras, las noticias anunciaban la muerte: una joven había caído desde un puente en el río cercano a la Comarca, el pueblo donde se había mudado ella con sus padres hacía poco tiempo. Los investigadores del hecho determinaron que al caer fue arrastrada por la corriente hacia el fondo del río y que allí se enredo con las plantas y raíces que crecen en el lecho hasta que se quedó sin aire. Cuando sacaron el cuerpo del agua estaba hinchado y embarrado. La autopsia reveló que sus pulmones estaban llenos de agua, "terrible final para una joven", se leía en el zócalo del noticiero.
Seguí atento a la información en la TV mientras sorbía mi café. Enfocando a una chica, cambio el zócalo, esta vez decía: "Habla la amiga de la joven ahogada en la Comarca". Una muchacha con lágrimas en los ojos en primer plano contaba que días antes ella, Venus y algunos amigos más, habían ido a conocer los alrededores del pueblo, se habían reunido en la casa de Venus y que cargaron en mochilas termos, galletitas, pan, fiambre y bebidas frías para pasar el día, y que habían cruzado ese mismo puente.
Que tranquilidad pensaba yo, la maté y nadie se dio cuenta, ni la más mínima sospecha, el crimen perfecto, con la coartada perfecta.
Cuando sonó el despertador eran las 8, lo detuve pero a las 8:08 volvió a sonar, me levanté de la cama, fui hasta el baño y lavé mi cara, después fui a la cocina a preparar café y a subir las persianas.

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