para quien busca una historia, esta es una historia / para quien busca un cuento, este es un cuento / para quien busca un ensayo, este es un ensayo

lunes, 31 de enero de 2011

En ese entonces participaba de un taller literario en el Centro Cultural América Libre, estudiaba italiano y bailaba tango, Venus me acompañó a dos o tres milongas, yo bailaba hacía poco tiempo, ella ni siquiera, pero igual salíamos a la pista y hacíamos el ridículo, no nos importaba. También había dejado la mensajería y entré a trabajar en una clínica como cadete, comencé terapia, le pedí a Venus que me recomiende un psicólogo, quería experimentar La ciencia del siglo XX. Estaba todo el día a full, al mismo tiempo cursaba una materia en la facultad de filosofía. Pero me di cuenta que me era imposible llevar a cabo tantas actividades por lo que comencé a descartar. Primero dejé italiano que era lo más aburrido.
Empecé a cursar en la facultad, pero mis horarios se cruzaban con los de mi trabajo, solo una materia me coincidía, filosofía en la UNMDP tiene este percance crónico de no contar con más de una banda horaria por materia, así que decidí dejar.
Entonces quise aguantar dos meses mas trabajando y renunciar ya no quería trabajar en la clínica, de esta manera no mancharía mi currículum, ya saben lo que dicen, si trabajaste poco tiempo en un lugar es porque algo anda mal y no sos buen empleado, en cambio al renunciar quedaría una buena relación entre la clínica y yo, sin “manchar” mi curriculum. Pero se anticiparon, recibí un telegrama de despido. Comencé entonces con el asesoramiento legal y el tema de la indemnización, algo muy común al parecer dentro del mercado laboral hoy en día, claro que yo no lo supe a ciencia cierta hasta entonces, y jamás supe tampoco de parte de la clínica por qué me despidieron, el telegrama decía: “Por reestructuración en el personal de la institución prescindiremos de sus servios…” etc. etc., y que pase a cobrar lo que me debían. Quizá mis ideas de organización horizontal representarían una amenaza para su forma de organización piramidal, lo habrán detectado a través de mis propios compañeros y compañeras de trabajo, con los que charlaba sobre transformar el mundo, sobre mis incursiones en terapia, sobre cómo equilibrar la balanza entre trabajador y dueño, o accionistas, porque era una sociedad anónima, y sobre mi desinterés sobre las religiones, no creo que lo hayan percibido a través del sistema de cámaras de vigilancia que habían colocado orgullosamente por seguridad, y supongo que mis ideas fuccoltianas sobre una sociedad de control no coincidían con la nueva medida de seguridad adoptada, en pocas palabras era yo mismo, grave error, si mi idea era continuar trabajando en ese lugar. Allí la idiosincracia del “no te metas”, la de “yo no vi nada”, la de “yo no escuché nada” es la que reina y, si se puede, serrucharle el piso a alguien. Me pareció espeluznante cuando un día, después de ver en varias oficinas una imagen, a veces en cerámica, otras en dibujo, a tres monos uno sobre el otro, cada uno haciendo una seña: uno tapándose los ojos, otro los oídos y el tercero la boca, y mi ingenuidad me llevó a preguntar qué era, de qué se trataba esa especie de tótem, una de mis jefas me explicó: “Acá vos sos ciego, sordo y mudo.”
Al poco tiempo dejé la terapia. Poder sincerarme con migo mismo me hacía bien, si buscara una razón para dejarla no la encontraría, lo que encontraría serían muchas razones para seguir por varios años más. A mi me interesaba experimentar la clínica, estar frente a frente con un profesional de la psiquis y que me respondiera si estaba o no loco, pero que ingenuo, ningún psicólogo respondería a esa cuestión, a lo sumo me hubiese derivado a un psiquiatra para que me medicara y siguiera con una alegre vida psicofarmacológica, como no fue así decidí que mis neurosis podían esperar.
A su vez dejé el Taller Literario. Venus también iba, ella era el motor que me hacía querer ir y disfrutarlo. Lo que había comenzado como un clásico taller de redacción y lectura fue mutando semana a semana hacia una especie de anarquía literaria. Teniendo en cuenta que la anarquía plantea la innesesariedad de autoridades y de gobierno, la indefinibilidad del concepto de literatura y mi apego cada vez mayor a la soledad que planteaba una insipiente melancolía dejé de ir. Prefería encontrarme con Venus en otro lugar, cruzarla por casualidad, que nuestros encuentros fuesen espontáneos. El día que lo decidí me encontré por la noche con “Pantris” y con “Lester” en la loma de Alfonsina Storni a tomar una cerveza, ellos eran dos de los que íbamos al taller, cuando se los comenté intentaron convencerme para que no lo deje, pero la decisión ya estaba tomada, sin embargo me reservé la explicación de mis razones.
Luego dejé de tomar clases de tango y de ir seguido a las milongas. Para ese entonces mi psiquis se ocupaba solo de dos cosas, de Venus y de su nuevo compañero: El Tedio.

viernes, 28 de enero de 2011

Venus está muerta, yo la maté. Fue más sencillo de lo que pensé. Ni siquiera fue premeditado, fue como todo lo que a ella me unió siempre, un impulso que no pude controlar.
Durante el día estuve pensando en ella, como de costumbre, no noté ningún cambio ni en mi forma de pensarla ni en su forma de ser pensada, por la noche miré una película en un canal de cable, esto me despejó, "Deja vu", me gustan las historias que juegan con la manera de pensarnos en el tiempo los hombres y mujeres.
Luego comí un serenito y me acosté, tardé en quedarme dormido, sentía calor.
No puedo ser muy detallista, pero les juro que lo hice, la maté y les juro que fui yo.
Me encontraba sentado mirando el noticiero en un café con la torre Eiffel a mis espaldas. Mientras, las noticias anunciaban la muerte: una joven había caído desde un puente en el río cercano a la Comarca, el pueblo donde se había mudado ella con sus padres hacía poco tiempo. Los investigadores del hecho determinaron que al caer fue arrastrada por la corriente hacia el fondo del río y que allí se enredo con las plantas y raíces que crecen en el lecho hasta que se quedó sin aire. Cuando sacaron el cuerpo del agua estaba hinchado y embarrado. La autopsia reveló que sus pulmones estaban llenos de agua, "terrible final para una joven", se leía en el zócalo del noticiero.
Seguí atento a la información en la TV mientras sorbía mi café. Enfocando a una chica, cambio el zócalo, esta vez decía: "Habla la amiga de la joven ahogada en la Comarca". Una muchacha con lágrimas en los ojos en primer plano contaba que días antes ella, Venus y algunos amigos más, habían ido a conocer los alrededores del pueblo, se habían reunido en la casa de Venus y que cargaron en mochilas termos, galletitas, pan, fiambre y bebidas frías para pasar el día, y que habían cruzado ese mismo puente.
Que tranquilidad pensaba yo, la maté y nadie se dio cuenta, ni la más mínima sospecha, el crimen perfecto, con la coartada perfecta.
Cuando sonó el despertador eran las 8, lo detuve pero a las 8:08 volvió a sonar, me levanté de la cama, fui hasta el baño y lavé mi cara, después fui a la cocina a preparar café y a subir las persianas.

martes, 25 de enero de 2011

Vi una película la semana pasada, "2046, las trampas del amor" se llama, es sobre un escritor, el tipo cuenta sus historias de amor, sabe que las historias de amor no se vuelven a repetir, 2046 es la habitación al lado de la suya, en el hotel donde vive un tiempo. Una de las historias de 2046, vuelve después de un tiempo, pero él no la retoma porque la mujer con la que sucedió la historia quería volver a ese momento, al pasado, al recuerdo, y eso no es posible, mejor dicho, es posible, pero de ese lugar, donde habitan los recuerdos, pocos regresan y él lo sabe, entonces decide no viajar al pasado. Interesante. Para vos Venus sería interesante.

sábado, 22 de enero de 2011

Venus es musa inspiradora, estoy enamorado de ella porque es fuente de energía. Alimento para mis fantasías, genera impulsos que a veces trato de reprimir por cuestiones morales.
Es Venus, como lo fueron las mujeres que inspiraron las Venus paleolítica, como lo fueron las mujeres desnudas de Tysiano, como lo son las gordas para Botero. Ella es una geisha, su cara es redonda como la luna, sus ojos rasgados, nariz y boca pequeña dibujan un rostro con pómulos rosados hermosos en sus mejillas regordetas. Al mismo tiempo es ella la muerte, tan delicada, imperceptible oscuridad esconde, como un astuto demonio con rasgos de mujer, la fem fatal. 
Se comporta inocente, pura, impoluta; yo soy una mosca enredada en su telaraña, mientras mas intento escapar mas me enredo.
Mi moral imbecil y mi conciencia comen una vez más del fruto prohibido, una vez más escuché a la serpiente, una ves más desvieme de la senda, una ves más pago el precio que mi moral imbecil y mi baga conciencia ponen a estar enamorado. Una tarifa justa porque es justo que siga la verdad y la verdad es que elijo enamorarme. Elijo saldar la deuda que genera mi moral imbecil y mi conciencia, pero no cometo injusticia alguna estando enamorado, y mis jueces, moral y conciencia, saben que es así, saben que el amor no entiende de razones, entiende de impulsos, y yo atiendo a mis impulsos y dicho así hasta suena razonable que quien está enamorado haga lo que siente.

miércoles, 19 de enero de 2011

Iba con Venus, cuando de repente advertí unas fallas en ella, algún mal extraño hacía que no pueda seguir a travesando el viento y zigzagueando entre las calles.
_ ¡Cos! ¡Cos!
Comenzó como una tos.
_ ¡Cos! ¡Cos! ¡Cos! ¡Cos!
Perdió fuerza su corazón, se extinguieron sus musicales explosiones.
_ ¡¿Qué pasa?!
Me bajé y la patee.
_Dale mi vida, qué te pasa.
La patee de nuevo.
_Dale, no seas así. Arrancá bonita.
Mi amada seguía desmayada. Quiso el destino que esto nos ocurriera a unas cuadras de casa. La abrasé y la acompañé hasta sus aposentos.
_No te preocupes, hoy descansa y mañana temprano vamos a lo del “Negro Brasil” para que te vea.
La dejé y fui a mi cuarto.
_ El aceite está bien, la batería anda, puede ser mugre en el carburador… espero que sea mugre en el carburador… pero está clavado el motor, capaz que está fundida. No, no, imposible, nunca la maltrato, es mugre en el carburador.
Me invadía la preocupación y la impotencia de no poder hacer algo para aliviar los síntomas de mi doncella.
Esa noche no dormí, me levanté temprano, tomé unos mates, y desarmé los plásticos que recubren su ergonómico y sensual cuerpo.
_ Te saco la ropita y te llevo mi amor, así te revisan más rápido y volvemos a casita enseguida.
La tomé del manubrio y rodamos las seis cuadras hasta lo del mecánico

domingo, 16 de enero de 2011

La conocí cuando estudiaba en la facultad de humanidades y trabajaba de mensajero en forma independiente, había logrado algunos clientes fijos y ganaba dinero para mantener mis vicios de adolescente mayor, me gustaba fumar marihuana y tomar alcohol con frecuencia, salir a toda fiesta o reunión que se presentase.
En uno de mis recorridos diarios por el centro de Mar del Plata pasé por la esquina de 20 de Septiembre y San Martín, frente a plaza Rocha, sobre esa esquina un grupo de personas, alrededor de cuarenta, entre los que reconocí estudiantes de la misma facultad a la que iba yo, se agrupaban y se manifestaban. Entonces mi curiosidad fue más fuerte que mis ganas de trabajar, como siempre, y paré.
Había una mesita donde muchachos parecían recolectar firmas, uno de ellos era amigo de mi hermano, entonces me acerqué para saludarlo y preguntarle qué ocurría. Efectivamente, me contó que estaban recuperando el edificio que se levantaba frente a mí sobre la esquina para hacerlo centro cultural, que pertenecía a una institución nacional pero que se encontraba abandonado y tapiado hacía ya varios años, que es un edificio público y que por tal motivo era propiedad de tod@s. Como los funcionarios anteriores y de entonces no tomaban cartas en el asunto y en casi ningún asunto que no beneficiara sus bolsillos o los de sus "socios políticos" la propuesta me pareció interesante, así que firmé la planilla con gusto; el Chino, este amigo de mi hermano, me invitó a que pasara a conocer el espacio, pero no me atreví, con la excusa de que debía seguir trabajando lo saludé y me fui.
Pasó tiempo de aquel episodio y yo seguía transitando las calles gracias a mi trabajo. Cada vez que pasaba, el edificio presentaba algo nuevo, carteles, colores, anuncios, gente que entraba y salía, yo solo miraba con curiosidad desde la moto.
Un día asistí a una fiesta que suele organizar murga “Los Murguientos” de Villa Primera en plaza Piloto, justamente pegada a la escuela que lleva el mismo nombre, había malabaristas, payasos, gente vendiendo empanadas, tortafritas y pochoclo; murgas de otros barrios y de otras ciudades. En este encuentro fue que conocí a un Rasta que me contó algo acerca de aquel espacio en la esquina de 20 de Septiembre y San Martín, terminamos por compartir algunas reuniones de esas que me gustaba frecuentar. El Rasta hacía malabares y le gustaba enseñar a la gente sus trucos y que la gente aprendiera a realizarlos, me enseño algunos. En un principio me parecía imposible mantener con mis manos tres pelotitas cruzándose en el aire al mismo tiempo y menos cuatro o cinco como le gustaba hacer a él en los semáforos. Charlando y jugando con los malabares me invitó a que pasara y entrara cuando quisiera en el espacio de la esquina frente a plaza Rocha. Me contó que era un centro cultural y que solía frecuentarlo: “se llama América Libre", dijo.
Mi rutina semanal siguió con naturalidad durante varios días. De lunes a viernes me levantaba por la mañana con el ruido de la alarma del celular, desayunaba y salía a trabajar paraba con la moto en el local de un amigo, un service de TV, audio y video ubicado en Moreno e/ 20 de Septiembre y España, que hacía las veces de base para la mensajería o “La Mensa”, como la llamábamos cariñosamente. Al mediodía solía dejar de trabajar para almorzar. Por lo general, y sobre todo el último tiempo de mensajero, frecuentaba "Lo de Lucy" o "La Comilona", una tratoría donde parábamos varios mensajeros y sujetos que trabajábamos en las calles, vendedores, cristaleros, técnicos de alguna empresa de cable, y demás. Solo una o dos veces vi que una mujer se sentara a comer entre los muchachos. Siempre me encontraba con algún colega e intercambiaba algunas palabras y novedades: “¿Tomamos una gaseosa a medias?”, "Viste que subió la nafta...", "Sabías que se accidentó tal...", "No vallas por tal lado que afanan mucho...", así comenzaban las conversaciones, gajes del oficio; mientras comía un plato caliente: "mondongo a la española", "lentejas con chorizo colorado", "pollo con papas a la provenzal", entre otros, y escapaba de las empanadas, las tartas, el fiambre y los sándwich de milanesa por un precio accesible. Después de trabajar iba a la facultad a cursar alguna materia si me tocaba, si no iba a algún cyber a chatear, o a lo de algún amigo o amiga. El fin de semana salía a algún boliche de la calle Alem o Constitución a emborracharme, fliparme y flirtear.
Una tarde que pasé por el “Centro Cultural América Libre” y vi al Rasta que había conocido aquel día en la Piloto jugando con sus pelotitas en la plaza de enfrente. Paré a saludarlo con la intención de que me mostrase el edificio, fue muy predispuesto, cruzamos la calle y entramos atravesando el umbral de puertas blindex, estaban abiertas. Era un espacio amplio. A mi derecha se apilaban sobre estantes y un mostrador muchísimos libros y un cartel tallado en madera colgado anunciaba: "Biblioteca Popular Paulo Freire". “Que interesante tienen biblioteca”, pensé. Hacia arriba se observaba un entrepiso que bordeaba todo el espacio al que había ingresado, sostenido por columnas de metal delgado y resguardado por un barandal.
Fue esa pila de libros lo que mas me llamó la atención y me motivó a seguir conociendo el espacio, tanto así que empecé a pasar cada ves mas seguido por el lugar y me enteré que funcionaba de manera autogestionada, pública y autónoma, y que había alguien que se encargaba de que la pila de libros sea una pila ordenada, que había alguien que se encargaba de que los baños estuviesen limpios, que había gente que donaba materiales de todo tipo y gente que los recibía y los distribuía, y que las dediciones sobre el lugar se tomaban en asamblea decidiendo entre tod@s, sin percibir ningún beneficio mas que el de la tranquilidad y el placer que provoca saber que estás transformando. Había frases pintadas y escritas en volantes y afiches: "Nuestra forma de resistir es creando"; “¿Quién resistirá cuando el arte ataque?", eran las mas evidentes. Confieso que me enamoré de ese lugar, de las personas que conocí en él pero por sobre todas las cosas de Venus.

jueves, 13 de enero de 2011

Del lirio

En una casa en el bosque vive Camilo, un niño bien bonito. Él no conoce el mundo exterior, cree que el universo es solo esa casa en la que vive y el bosque que la rodea.
Cree Camilo que existen los dioses y que ellos son los gobernantes del bosque, cree en los duendes y en las hadas, en el amor y en la guerra.
Cuando quiere salir del bosque hojarozo en el que habita se cruza con los animales más extraños, monos con cabeza de elefantes, arañas con colas de león, murciélagos hermafroditas, langostas voladoras, peses plateados, rojos, fucsias. Maravillado queda con sus animales fantásticos, con tantos colores, con tantas formas.
Le duele el cuello y en su medula espinal los impulsos se acumulan en el costado de una vértebra formando un nudo, de ahí sale este delirio que dice así:
Venus no me deja en paz, me sonríe, me atrapa, me obsesiona, me estrangula.
Que lirio mas hermoso, como pajaritos pichoncitos, pequeñitos, pedacitos de corazones intralunares correteando entre balcones de aguas limonadas con azúcar y cubitos en jarras de cristal. Semillitas de adoquines, perfumados mañaneros entre nubes de algodón, perras lobas, que se engrandan cuando ruge el corazón, que se ensanchan entre nubes de almidón, que se esfuman como humo entre tus labios mazapán, mirando ese lunar que tenés entre la tetas mas hermosas del planeta.
Perras nubes, perras nauseas de quererte, sin tenerte aquí a mi lao, perfumado, enamorado, animado, extasiado, complicado, obsesionado con tus “no”.
Si te sigo recordando voy a terminar limado, piantao, loco loco, maniatao por chalecos de algodón, en un cuarto de almohadón, con los ojos dados vuelta y un cóctel de drogas en la sangre que le diga a mi cerebro que no existís, que me ablande este tumor, este dolor, este nudo en mi espalda que delira sin parar, sin cesar, que fluye como vino, que emborracha duele y llora, que no para de sangrar, de reír ni de gritar.

lunes, 10 de enero de 2011

Libre de amor…

Es posible que esté enamorado de vos y vos de mí aunque no nos conozcamos y sea la primera vez que nos vemos, y que al mismo tiempo me gusten otras chicas. Pero te aseguro que si me dan a elegir estar y querer solo a una te elijo a vos.
Es posible que solo sea el deseo, más fuerte que la razón, y que levante la cabeza dejando mi lectura para verte unos segundos a cada rato.
Es posible que esté matando el tiempo en la biblioteca hasta que sea la hora del examen de gnoseología y que a demás no me anime a levantarme para acercarme a vos y decirte: ¿Qué, que estamos enamorados? Eso ya lo sabemos Venus.

domingo, 9 de enero de 2011

(mujer niña de diamante).

Eres flor que brota en invierno
Fruta madura
Roca hermosa y fuerte
Mujer-Niña de diamante.
Son tus labios
Lo primero que recuerda mi mente,
Borracha mente de cerveza negra,
Con tu risa-sonrisa.
Tu pelo largo…
… no podes estar quieta,
Ni vos en vos, ni vos en mi cabeza.
¡Nena estás en mi cabeza!
Se nota… que se note
Sos musa para mí
Que importa el resto
Hoy estoy de ti, de vos enamorado
Y escribo de nuevo.
Los otros que se caguen,
Los otros que me odien,
Los otros…
Ya pensé en los otros
Hoy quiero pensar en mí
Para pensar en vos
Para pensar en nos.

sábado, 8 de enero de 2011

Putas y re-putas (Sophía)

Siempre lo supiste
Sin necesidad de palabras
Lo notaste a la distancia
Te causó placer, te causó gracia.
Sos egoísta, sos narcisista
Sos hedonista.
No gasto más días
En vos Sophía
Aquí concluyo con mi poesía
Amarga y dulce agonía
Has producido en mí
Putita Sophía, ¡hay! Nunca mía.
¡Siempre lo supiste!
Sos muy astuta
Sabrás que el próximo verso dice:
¡Sos flor de puta!

Camilo.

viernes, 7 de enero de 2011

Breve historia de Venus

Futuro en el presente.
Placer inmoral,
Masturbación,
Piel, dedos, fluidos,
Brotan, se entremezclan.
Luego ansiedad,
Luego obsesión.
Abandono del credo.
Traición ensimismada.
Mentiras piadosas.
Desilusión,
Bruja y hada,
Niña-adulta,
Adultera y pizza
Vino-tango,
Floyd and psico
Droga-sangre
Imaginario y colectivo
Ascensor-mañanero
Choque entre moto y auto,
Fin a la limada
Breve historia de Venus.

jueves, 6 de enero de 2011

Cosquillas hace tu sonrisa,
Niña de los ojos claros,
Se quiebran mis rodillas.
El otro día lloverá
Mañana llovió
Ahora te veo y nada cambió
Siguen esos ojos
Y tus dientes blancos
Clavados en mi mente
Envenenando mi corazón.
No se puede escapar,
Soy escarabajo y tú eres luz.

Camilo.

miércoles, 5 de enero de 2011

Nos encontramos
Los dos dentro en el flash
Y nos fuimos, nos dejamos llevar.
Ella y yo,
Sentía un calor extremo en mi cuerpo
Era soportable, me gustaba sentirlo.
Creamos los dos un mundo perfecto,
Hecho de besos y caricias.
Besos
De todo tipo,
Casi inefables sensaciones de placer,
Que digo casi, enteramente
Inenarrables.
Las caricias
Acompañaban el momento
Éramos líquido,
Cuerpos que se fundían creando un solo ser,
Cual dos gotas de agua que se encuentran.
Ella era la última pieza de un rompecabezas
Desde el primer momento me di cuenta,
Sin Venus, nunca estaría completo.

Camilo.